sábado, 8 de mayo de 2010

Imagínome.

Cansancio; desde la última célula de mi cuerpo hasta el infinito universo de mi cabeza. Todo da vueltas y gira tan rápido que no me da tiempo ni de atrapar mis propias ideas, todo se aleja hasta desvanecerse en el rincón más oculto del mundo, en cualquier lugar donde yo no lo vea.

Imagínome flotando entre las translúcidas nubes, buscando tu mano entre ellas y encontrando sólo aire al cerrar mi puño, también suelo imaginar que escapas de mis brazos mientras me ahogo en mis propias lágrimas y me pierdo en toda su profundidad. Todo me da miedo. Prefiero abrir los ojos y dejar de imaginar; prefiero mirar al lado izquierdo de tu cama y ver que sigues abrazado a mí y que no te has perdido entre mis nubes imaginarias ni mis lágrimas letales.
Prefiero que me despierten tus labios a sucumbirme en mis tenebrosas pesadillas donde ruedan cabezas y la sangre brota por cada poro de mi cuerpo. Prefiero despertarme a media noche porque sentí tus caricias a hacerlo porque mi subconsciente me machaca cada segundo de mi vida.
Imagínome también a veces, metida en un bote de cristal cerrado a presión y en el que poco a poco me voy quedando sin aire...y acto seguido, siempre imagino un nuevo amanecer tirada en la orilla del mar y que, cuando despierto, apenas rozo tus manos y sonrío...

Una simple caricia tuya se me torna la salvación de mi putrefaciente mundo interno.

lunes, 26 de abril de 2010

El mundo sobre la hidra.


Si antes la gente me miraba mal, ahora me mira peor.

El mundo se me hace tan inmensamente enorme desde que abro los ojos por la mañana hasta que a la noche los cierro, que cada vez creo caminar más lento sobre él. Mis pasos cada vez son más diminutos y mi cuerpo, ese reflejo falso de mi propio yo, va también encogiéndose hasta el más vano intento de desaparecer. Todo se me abruma y se condensa en un solo lastre que debo cargar a mi espalda allá donde voy; claro, a todo eso píntale una sonrisa y un fondo rosa, para que parezca bello...
Sigo llevando tras de mí un mar ennegrecido de trastornos, paranoia y difusión de la realidad propia, que a veces me consume y consigue ahogarme en la más puta suciedad, hasta llevarme a su fondo abismal en el que hay días que desaparezco por completo y me pierdo en su más profunda oscuridad.
No controlo, aún, a mis siete cabezas independientemente pensantes, cada una con veinte problemas diferentes, cuarenta necesidades distintas y ochenta deseos por cumplir; se contrarian entre sí y, todas ellas, formando una sola cabeza, crean el peor de los caos existenciales: la mente humana.
Tampoco controlo, y quisiera controlar...pero mejor no, mis brotes de bipolaridad extrema. Puedo llorar mientras río, gritar de furia mientras gimo de placer y ofuscarme de la más horrible causa mientras me lleno por completo de paz y tranquilidad. Esa soy yo y ese es mi caótico mar interno.


Pensé que raparme media cabeza acabaría con alguna de las 7 cabezas restantes; pero no.

lunes, 12 de abril de 2010

La hidra ya no llorará.

Quiero despertar mañana y haber retrocedido un mes en el tiempo.
Quiero que ya no existan palabras de odio para comunicarnos.
No quiero derramar ni una lágrima más.
No quiero tragarme todo el daño que me has hecho, quiero estar exactamente igual que hace un par de meses, sin ni una preocupación que me carcoma por dentro, sin que se me encoja el pecho cada vez que hagas algo que pueda hacerme llorar.
Quiero tejer el mundo con nuestras manos y no que nosotras pendamos de un hilo que muy fácilmente se puede romper. No quiero que me vuelvas a hacer daño, quiero recuperar toda la confianza en ti que me has hecho perder...
Quiero recuperarte por completo, y no que cada día formes menos parte de mí.
Quiero que el mundo deje de una vez toda la falsedad a un lado, que si alguien me odia que se note y no finga una sonrisa en mi cara para hacerme creer que el mundo florece tras mis ojos vendados.
Quiero que no vuelvan a existir engaños, que no vuelvas a ocultarme nada, que no haya más traición ni más dolor, ni más almohadas manchadas de lágrimas a tu costa.
No quiero sentirme tan sola como me siento;nuestra amistad parecía eterna vista de lejos y ahora...ahora es tan frágil como el cristal.
No quiero sufrir más. No quiero que me supliques más oportunidades para que luego las desperdicies sin más... No quiero desaparecer de tu vida, aunque cada día me lo hayas estado poniendo más y más fácil...
Necesito tenerte de nuevo y poder contar contigo para todo, como antes, como siempre...



-Necesito tu amistad. - Susúrrole al viento...

lunes, 22 de marzo de 2010

El caos que me mata.

El descontrol se apodera de mí estos días; no hay mayor caos que el de mi mente, no existe mayor temor que el de que mis propios temores me venzan.
Me quedo atrapada en un hilo de esa telaraña y no puedo avanzar, caigo una vez, caigo dos... necesito esa mano que me salve y me libere de mí misma. Y vuelvo a pagar toda mi furia contra mi cuerpo, vuelvo, vuelvo a temerle al mundo y me siento una extraña en él, otra vez. Necesito de nuevo la calma de antes al dormir, no pensar en mil cosas que aturullen mis sueños y los transformen en pesadillas; necesito estar tranquila cada vez que me enfrente a mi ex-mayor enemigo, para no volverlo contra mí, para no sucumbir a los encantos que me trae la muerte.
Necesito abrir esta nueva puerta, ahora sin máscaras y conmigo cargada de miedos por todo el cuerpo...aun pese a eso, necesito ya que la puerta se abra, para que todo esté tranquilo, para que todo vuelva a su sitio y yo vuelva a tener control sobre mis propios actos y valor para enfrentarme a mí misma cada vez que me pretenda hacer daño.

sábado, 20 de marzo de 2010

Se escapa; se va.

Veo como todo el fuego se está escapando de mis manos, a través de mis dedos y noto como muy lento me voy quedando fría y a punto de morir en cada instante... En un sólo segundo veo reflejado en el espejo la máscara de falsedad que me ha acompañado tantas veces y yo siempre he pensado que era real. Todo se vuelve contra mí en un sólo instante, lo veo todo borroso, creo que caigo al suelo así que me encierro tan fuerte como logre hacerlo; caigo al suelo y lloro, lloro tantas lágrimas como daño me han hecho. Soledad; sólo eso. Se me escapa todo, se me va todo, me quedo casi sola en el infierno más mortífero de mi vida... Se hace más y más grande ese nudo en el centro de mi corazón, en todo el epicentro de mi alma... ; y creo derrumbarme muy rápido...No sé por qué me arrancan toda mi fuerza y mi fuego en mi propia cara...Y ahora pretenden devolvermelo cuando ya no queda nada, cuando todo ha desaparecido y mi interior ha vuelto a ser la caja cerrada con llave que nada ya alberga dentro...

jueves, 11 de marzo de 2010

...Untitled

Salí a la calle, como cada día a jugar un rato y, de camino a casa, no he oído más que llantos y disparos; tengo miedo...pero cada día es igual, ya me acabo acostumbrando. Entro en casa y, es extraño, no oigo la voz de papá ni la risa de mamá ''Habrán salido'' es lo único que se me ocurre pensar. Subo las escaleras, busco una nota, cualquier trozo de papel mal escrito en el que ponga ''Pequeña, hemos salido, tienes la cena en la mesa; no vamos a tardar. Te queremos'', pero no, no existe ninguna nota y ninguna señal de ellos. Camino un poco más rápido abriéndo cada puerta de la casa y llamando en vano a mis padres. Vuelvo a la planta baja y entro en el salón; allí mismo se me congeló el corazón,se me bloqueó la sangre y mi respiración murió. Bloqueada,quieta, asustada,sola muy sola... y mi padre tendido en el suelo, desangrado, con los ojos vueltos y una mano en el pecho en aquel vano intento de parar la sangre que rebosa...No salen lágrimas, ni una sola, no hay fuerzas para eso, pero grito, tan fuerte como mi garganta me permite hacerlo y corro a la calle. Busco a mamá pero no hay rastro de ella, la calle está muerta como mi alma, vacía como mi vida...Corro en cualquier dirección y grito su nombre con la esperanza de oír un lejano ''Pequeña, aquí estoy'' pero nada oyen mis oídos excepto algún que otro disparo más, algún que otro retazo de vida arrancada...Ya casi anochece y mis rodillas tiemblan de puro miedo y cansancio. No sé que hacer, ni a dónde ir... me he perdido, no sé cuánto de lejos está allá donde vivo...Pero, escucho alguien, una voz, unos pasos ''¿Ma..mamá?'' Tengo miedo, quiero que sea ella, quiero que me protega en sus brazos y me diga que no nos matará ninguna guerra, quiero un beso suyo en mi mejilla, aunque sea el último, el último beso...
No quiero mirar atrás y saber que no son sus pasos los que oigo, no quiero ver a ningún señor apuntándome con ningún arma; pero me giro, casi temblando, casi llorando y aprieto los ojos muy fuerte antes de abrirlos...Es justo la imagen que no deseaba ver, justo uno de esos hombres con armas que no logro entender qué ganan llevándose a mi mamá y matándo a mi papá...''Señor...¿sabe usted donde está mi mamá?'' '' Si quieres te llevo con ella, pequeña'' No puedo creer que me dijera eso, él es un hombre bueno, va a llevarme con mamá...; pero, ¿por qué me apunta al pecho con esa pistola?¿ Por qué se ríe de esa forma tan tenebrosa? ¿ Porqué dispara? Tengo miedo, me duele el pecho, estoy muriendo...

domingo, 7 de marzo de 2010

With me.


Se tumbaron en la cama e, instantes después, la habitación ya era casi inexistente, sumida entera en la más preciosa oscuridad. El límite de los dedos de ella delimitaba, también, el cuerpo de él. Casi nada podía verse, tan sólo un par de sombras respirando del puro amor mutuo. Y era totalmente superfluo desprenderse de sus ropas o exceder a la pasión...; sólo bastaban las caricias y los besos para aclarar cuánto se aman. En silencio, los minutos pasaban tan rápido como el viento allá fuera; despacio, ella le acariciaba mientras sonreía, casi incoscientemente. Y el tiempo debió pararse entonces, para no tener que soltarse,para no parar de besarse, para no dejar de abrazarse, jamás...




¿Quieres volar? Te presto mi mano, te regalo mi tiempo y compartimos la eternidad.