viernes, 15 de abril de 2011

Me sabe a fresas.

¿La felicidad, dices?
Yo hoy la mido con una mirada, con el sabor tan dulce de una sonrisa desgastada que intenta revivir o con la suavidad con la que siento tu piel cuando la acaricio...
La felicidad hoy la mido con tus pupilas dilatadas, que se alegran de verme y hasta con mi piel erizada cuando me tocas...o me miras. La felicidad hoy no sabría medirla de otra manera que no fueran con tus besos, me besas desde lejos, con tan sólo sonreírme yo ya invento tus labios abrazados a los míos.
¿Feliz, dices?
Yo hoy sólamente soy feliz cuando estás cerca o cuando noto tu calor alrededor de mis hombros, en forma de tenue y agradable abrazo. Feliz, cuando me miras y no hay más luz alrededor que el brillo de mis ojos reflejado en los tuyos, y con eso me basta...con eso y un poco más que se asemeje a un beso... Con eso me basta hoy para ser feliz, quizás mañana pida un poco más, o un poco menos...; pero hoy, hoy mi felicidad se mide entre tus brazos, con tus suaves labios o tus sutiles caricias que hacen que mi corazón vuelva a latir.

¿Que sea feliz. dices?

Sabes que sólo y únicamente con él podría serlo...



Smile me,
please.

miércoles, 13 de abril de 2011

Intenta sonreír...aunque no quieras.

Se me clava la soledad en las pestañas, tanto que me hace llorar. Necesito abrazarte aunque sea con la mirada, sentirte cerca, otra vez, para no soltarte jamás. Quiero acariciar de nuevo tu piel y saborearla con mis dedos, llevarte a lo más alto que yo sepa...y no hacerte bajar nunca más. Quiero recordar a que sabía tu saliva, recordar cuánto de dulce me sabían tus palabras y cuántos amaneceres juntos nos quedan por pasar...






Le
Necesito.

lunes, 11 de abril de 2011

Atte: Mi felicidad.


Levanta de la cama, princesa; acaba de amanecer. Abre tus ojos y sonríeme, que hoy hace buen día, que ya no tienes que esconderte de mí. Piensa que hoy todo te va a salir como deseas, aunque así no sea, piénsalo y te saldrá. ¿Sabes, princesa? Yo también echaba de menos tu sonrisa, no la de todos los días, ¡qué va! la de verdad, la que sólo aparece de vez en cuando, pero claro, nadie nota cual es la verdadera, sólo yo...que te conozco bastante, por no decir demasiado, princesa. Mira princesa, el sol quiere brillar hoy un poco más, para que tus ojos se vuelvan miel y tu piel sepa más dulce que amar. Princesita, hoy no le vayas a mirar, no le mires ni con tus ojos cerrados, ni en tu mente, ni de lejos, ni de cerca, sabes que hoy eres feliz, sabes que te toca sonreír. Pequeña, adivina qué he soñado hoy... Hoy he soñado que volaba tan, tan alto que las nubes se veían diminutas, y, ¿ sabes qué? Tú volabas conmigo, princesa. Tú eras la que me impulsaba a volar más y más alto en ese sueño. Eras tú, pequeña, la que me daba la mano y , de vez en cuando, hacías una pausa para mirarme y sonreírme... Y claro, yo más alto que volaba... Princesa, ¿sabes cuánto te he echado de menos? No creo que hubiera estrellas en el cielo que se aproximaran a la cifra que imagino. Ha sido mucho princesa... Quiero despertarte más veces, quiero acariciarte la carita cuando amanezca y te estremezcas al saber que estoy cerca y que está todo bajo control... Pequeña, no quiero que me hagas desaparecer en todo el día, no soportes que sus palabras o sus gestos hagan que nos volvamos a alejar...hasta saber cuándo, princesa. Yo quiero tenerte para siempre, y no es un para siempre de esos que se pierden en la saliva cuando se dicen, no, no por esta vez; es un para siempre sincero, como yo lo soy contigo y tú lo eres regalándome esa preciosa sonrisa. No lo permitas, pequeña princesa, no permitas que yo desaparezca con una de tus lágrimas. Hoy tienes ganas de sonreír, de ser tú, y de gustarle a los demás después de a tí misma y no al contrario, hoy tienes ganas de ser feliz, princesa...Por eso estoy aquí.

domingo, 10 de abril de 2011

Voy perdiendo la razón.

No respires cerca mía, no me mires desde lejos, no me hables, ni susurres, no quiero perder el control, no quiero volverme loca. No trates de confundirme, no acaricies mi mano, no permitas que te mire, no me dejes estar a dos cm de tu boca, no quiero ni pensarte, no quiero morirme sólo por dentro de verte y no poder ni acariciarte. No me mires, que no puedo respirar cuando lo haces, no me toques, que me muero de ganas de que lo hagas, pero no quiero ceder al caos de mi cabeza, no quiero que se desmonte el puzzle y se desmoronen mis sentimientos. Sólo en mis sueños puedes tocarme y yo puedo hacerte el amor con mi sutil mirada, únicamente encima de mi almohada y con mis ojos cerrados soy capaz de besarte y perderme en tu saliva.Abrázame, sólo una vez, sólo un segundo y que para mí dure eternamente; necesito sentir el calor de tu piel, una vez más... aunque sólo sea un sueño. No respires tan cerca de mí, que casi puedo alimentarme de tu aliento, no me busques, no me toques, que puedo resquebrajar en mil pedazos mis palabras y puedo romper la promesa de no derramar ni una lágrima más, almenos hoy, por ti...

Te miraré sólo de lejos, te dejaré escapar si lo deseas, desearé tus labios hasta que me muera, pero no los besaré si es lo que quieres, bloquearé mi mente para no pensarte, y mis palabras para no decir que ya te echo de menos, mentiré, si falta hiciese, venderé mi alma al infierno para tenerte... sólo una vez. Porque con eso me conformo, con tener tu atención un mero instante y divagar, ya en sueños por tu cuerpo y aprenderme esos rincones desconocidos...e inalcanzables, para mí.



Sabes que pierdo la razón cuando estás cerca, lo sabes y te encanta.

lunes, 4 de abril de 2011

Me faltan ganas de esperar y me sobran de escapar.

Me faltan las alas y las fuerzas. Me falta el espacio que no me dejas, me falta voluntad para continuar y me falta la energía suficiente para avanzar. Me faltan siempre las ganas de esperar y me sobran las de escapar. Me falta salir corriendo a donde sea, que no me encuentre ni mi sombra y que nadie sepa cómo acertar. Me falta el aire si me miras y no quiero, yo quiero respirar...Me sobran las lágrimas que desprendo y me tiemblan las piernas al andar. Me falta confianza, me sobra miedo y me da pánico avanzar.Con los ojos vendados ya no sé ni dónde pisar...
Me falta demasiada sangre en las venas y me sobran besos de plástico que saben a nada...para regalar. Me sobran las ganas de sentir y me falta el sentimiento...Me falto hasta yo misma hoy y, mañana quizás. Quiero desaparecer, ya lo sabes..., pero no quieras saber dónde me gustaría perderme.

Pintaré mis labios con sangre.
Recortaré las curvas de mi cuerpo que no te gusten.
Sabré hacer todo lo que quieres que te hagan.
Seré más alta.
Seré más guapa.
Hablaré de lo que quieras escuchar.
Seré todo lo que quieras que sea...
Pero por favor...
Vida, no seas tan puta, y déjame en paz.

lunes, 28 de marzo de 2011

Demasiado desfase para tan pocos orgasmos.

Hasta mañana, me dijo la nostalgia.

Persigo el rastro de tus huellas, el camino que no debo y con el que más sufro cuando llega. Arrastro tras mis pasos quizás todas mis palabras perdidas, todo lo que no quise y ahora tengo, todo lo que no tengo y siempre quise. Persigo, sin descanso, lo que no me dejaste tener; corro y busco algo que me sabe imposible de encontrar, algo que está dentro, muy dentro de mí. Quizás ya sea demasiado tarde para echar de menos lo que nunca tuve ni tendré, quizás ya no valga la pena sonreír sin de veras sentirlo, ni quererlo...
Sólo habrá una razón que me haga despertar cada día, sólo una que me de fuerzas para perseguirte. Una, solamente, para dejar en cualquier rincón que nadie conozca todas las cenizas que va dejando mi cuerpo mientras muere, despacio, y ya, sin miedos.

Demasiado desfase para tan pocos orgasmos, demasiadas cicatrices para no sufrir por sus heridas, demasiado tiempo, quizás, para tan poco espacio y tan temerosa velocidad.
Demasiadas pesadillas en un sólo sueño, o demasiados sueños para vivir esta pesadilla.

martes, 1 de marzo de 2011

Atada, ¿a qué?


Un paso más para caer al precipicio, para perderme en las palabras que mi mente me susurraba y para dejarme embaucar por el perfume de la más dulce muerte.
Sin pensar en nada, pero sabes, que es un vaivén de miradas, un vals entre nuestras lenguas, una sonata efímeramente eterna entre mi mirada...y la tuya, que se pierde en la distancia y desaparece, casi sin querer.
Me vuelvo súmamente frágil, súmamente diminuta e inexorablemente vulnerable...cuando te intento mirar a los ojos. Me absorbe el alma tu perfume irriagando cada poro estimulado de mi piel, pero sé que no estás, que no cerraré mis manos y tendré las tuyas entre ellas.
Un paso más y se acabó todo el placer que me dió la vida, se me despluman las alas, se me acaba el oxígeno.
Soy demasiado pequeña para un mundo tan grande...Quiero ser libre, pero atarme a tí para siempre... y no perderte, pero ser libre y volar todo lo lejos que me permita mi cansancio emocional.
Ya no aguanto más, echo de menos morir 5 min al día y tener 30 min de auténtica misantropía, para rajarme las venas, para vomitar, para odiarme, o quererme o quién sabe qué.