Mis ojos, mis labios, mis manos...
Todo es un sin fin de palabras bonitas que jamás podré pronunciar.
Mi piel, mi alma...
Sabes que siempre viviré en la prisión del bien, controlada por el mal. Sabes que seré esclava de mis deseos y tentaciones y que no las podré evitar.
Mis pupilas, tu boca...
Son como destellos de luz que me ciegan, lapsus mentales junto a la más puerca lujuria, transforman mi cuerpo y lo convierten en tuyo. Conoces perfectamente mis puntos débiles y sabes cuando has de usar tus armas venenosas para matarme o dejarme moribunda.
Tus manos sobre las mías...
Me arrancas la piel a bocados y transformas mi sangre en veneno, me hierve el alma si te veo y me arde el corazón cuando no lo hago. Es un querer y un no poder juntos metidos en un bote de cristal, se mezclan, se confunden y a veces si quiero, puedo.
Tus ojos, mi lengua...
Quiero tocar el cielo, con la punta de mis dedos, pero tú guardas mis alas debajo de la cama. Me las arrancaste mientras me follabas; psicológicamente.
Mi corazón y el tuyo...
No se odian, pero no se aman, no se atraen, ni se repelen... Son aquellos que nunca pudieron pero quisieron, son los dos menos indicados para estar juntos pero que están destinados a permanecer unidos...
sábado, 23 de octubre de 2010
viernes, 24 de septiembre de 2010
Pintalabios gastado.

Mi corazón ardía con ansias, esperando volver a oír sus palabras, esperand0 que cuando llegase, me hechizara con un beso en los labios, y quizás nada más. De muy lejos,vi su silueta acercárseme despacio y, como sabréis, mi pulso se disparó,hasta casi matar a la multitud que me rodeaba. Me regaló su mejor sonrisa, o eso creí ver; pero cuando se acercó un poco más, vi a otra chica agarrando su mano y muy guapa y sonriente. Me quedé de piedra, pero poco después se me acercó ilimitadamente hasta fundir nuestras almas en una sola através de un beso, o de esa forma quise verlo yo. La chica que laacompañaba, no pareció casi inmutarse por lo que acababa de ver, pero, aún así, me parecía demasiado desconcertante aquella escena.
Soltó a la otra chica y me llevó a dar un paseo, si a eso se le pudiere llamar así. Detrás de la verja,donde acabamos sentadas me llevó al paraíso con su lengua, me enseñó el firmamento entero con sus manos y descubrí que quería pasar el resto de mi vida con ella. Nadie nos vió, excepto mi pintalabios que acabó en el suelo.
Se fue de allí sin decirme nada. Poco después, cuando ya no supe donde más mirar para encontrarla, vi, tirado en el suelo, un pintalabios gastado y no me preguntéis por qué, pero supe que algo muy malo había pasado. Caminé de nuevo sin rumbo por aquel terreno oscurísimo por si la encontraba, pero no había más rastro que el pintalabios.
Al seguir andando, la encontré sentada, pero sin chica que la acompañara... Me senté a su lado y me dió un beso más. No pude sonreír, porque me susurró que la había matado...
lunes, 23 de agosto de 2010
Mi propio suicidio.

Vestida con las estrellas más bellas del cielo, se paseaba entre los pasillos que fueron suyos y entre las habitaciones que guardaban todo el tesoro que dejó en vida.
Ya los cortes por todo su cuerpo se podían disimular y nadie volvería a verlos, sólo ella; única espectadora de su propia muerte y a la vez su única enemiga y asesina.
Aquella hermosa princesa que lloraba sangre debajo de las pueriles sonrisas que regalaba, aquella que parecía tan feliz, pero que en el fondo se destrozaba... Su belleza se desbordaba por cada poro de su cuerpo, decían; también su mirada, que trasmitía mucho más que palabras, contaban...
Y ella no escuchaba, nada oía fuera de su cabeza y nada quería ver que no fuera su sangre caer entre sus dedos cuando se masacraba. Se sentía tan sola, que cada noche a la luna le contaba que su corazón iba muriendo, muy despacio y que le dolían las lágrimas de cristal que rasgaban la fina piel de su cara. No paró en toda esa noche de buscar sentido a su existencia, pero no sirvió de nada...
La triste princesa de ningún reino y sin más palacio que el de su propia alma, se vió a sí misma como se mataba, notó como lentamente la cuchilla conseguía arrancarle la poca vida que le quedaba y vió como la luna se teñía de rojo, al igual que su piel y su cama.
Yo misma vi a mi cuerpo caer muerto sobre la almohada, yo contemplé feliz como mi sangre me abandonaba, yo y sólamente yo ví como yo misma...me asesinaba.
lunes, 16 de agosto de 2010
I'm sorry
Perdón por tantas cosas que hago sin quererlas hacer, por dejar que de mi boca salga lo que mi subconsciente piensa y no pensar en lo que eso conlleve.
Lo siento si vendo mis ojos y salgo huyéndo o si me desespero o si mis cadavéricos pensamientos se acumulan todos tan juntos que siempre acabe diciéndote el menos adecuado y el más doloroso, quizás.
Perdón si algún día dije que ví la última página de esta historia o si creíste que, de verdad, ya estaba cansada del todo y de todo; a veces no encuentro las palabras exactas para hacerte entender el gran miedo que tengo de perderte...
Lamento que se forme cada día una batalla entre mi corazón y mi mente en la que, por temor, acabe ganando mi cabeza con sus pensamientos absurdos y que, sinceramente, no siento.
Perdón por los errores que aún no he cometido y por el muro de cristal que se me formar sin querer cuando veo que algo está a punto de vencerme, lo que provoca esos disparos de palabras que te lanzo directos al pecho, sin apuntar...
Lamento que mi orgullo no me permita decirte lo mucho que lo siento, lo muy arrepentida que llego a estar cuando noto que algo he hecho mal...
Por suerte, tengo palabras para todo...desgraciadamente, a veces sobran.
Lo siento si vendo mis ojos y salgo huyéndo o si me desespero o si mis cadavéricos pensamientos se acumulan todos tan juntos que siempre acabe diciéndote el menos adecuado y el más doloroso, quizás.
Perdón si algún día dije que ví la última página de esta historia o si creíste que, de verdad, ya estaba cansada del todo y de todo; a veces no encuentro las palabras exactas para hacerte entender el gran miedo que tengo de perderte...
Lamento que se forme cada día una batalla entre mi corazón y mi mente en la que, por temor, acabe ganando mi cabeza con sus pensamientos absurdos y que, sinceramente, no siento.
Perdón por los errores que aún no he cometido y por el muro de cristal que se me formar sin querer cuando veo que algo está a punto de vencerme, lo que provoca esos disparos de palabras que te lanzo directos al pecho, sin apuntar...
Lamento que mi orgullo no me permita decirte lo mucho que lo siento, lo muy arrepentida que llego a estar cuando noto que algo he hecho mal...
Por suerte, tengo palabras para todo...desgraciadamente, a veces sobran.
lunes, 2 de agosto de 2010
Delirious.
El sueño se aferra a mi cuerpo con infinita ternura y me invita a delirar cada noche. Me invita a imaginar tus labios besando prohibidamente los míos y tus ojos enloqueciéndome sin querer. Y sin que nadie nos vea, ocultos del mundo que nos impide desbordar nuestra locura en besos y caricias...
La noche ya no sabe qué hacer conmigo, si prestarme la luz de su luna para imaginarla como si fuérase tu sonrisa o envolverme en su manto de estrellas hasta que me falte la respiración...
Fue como un pasaje arrancado de un cuento de hadas, como la historia más maravillosa que nadie sabría contar y como los versos más perfectos que jamás pude escribir; ha sido la historia más secreta, más irreal y más fantástica que pude soñar...Me perdía entre tus labios como en un eterno laberinto, tus ojos me ahogaban más que cualquier mar podría hacerlo y, allí, en ese lugar tan desconocido para mis sentidos y que casi no logro bien recordar, nos perdimos, el uno dentro del otro, hasta desvanecernos en la eterna oscuridad.
Y si tú también soñaste lo mismo... quizás no deba considerarse un sueño, porque ha existido más allá de los límites de nuestra cabeza, ha casi rozado la realidad, desdibujándose un poco antes de que abriéramos los ojos. No sé, a veces no me atrevo a decirle a alguien que he soñado con él o ella, pero quizás se esté callando lo mismo, y haya sido el travieso comité de los sueños siameses en el que en el momento de perder la noción de la razón y a través de un estudio molecular de nuestros deseos, ha sintonizado a la vez, un mismo sueño para dos personas, que tímidamente sueñan, lo que no se atreven a confesar...
La noche ya no sabe qué hacer conmigo, si prestarme la luz de su luna para imaginarla como si fuérase tu sonrisa o envolverme en su manto de estrellas hasta que me falte la respiración...
Fue como un pasaje arrancado de un cuento de hadas, como la historia más maravillosa que nadie sabría contar y como los versos más perfectos que jamás pude escribir; ha sido la historia más secreta, más irreal y más fantástica que pude soñar...Me perdía entre tus labios como en un eterno laberinto, tus ojos me ahogaban más que cualquier mar podría hacerlo y, allí, en ese lugar tan desconocido para mis sentidos y que casi no logro bien recordar, nos perdimos, el uno dentro del otro, hasta desvanecernos en la eterna oscuridad.
Y si tú también soñaste lo mismo... quizás no deba considerarse un sueño, porque ha existido más allá de los límites de nuestra cabeza, ha casi rozado la realidad, desdibujándose un poco antes de que abriéramos los ojos. No sé, a veces no me atrevo a decirle a alguien que he soñado con él o ella, pero quizás se esté callando lo mismo, y haya sido el travieso comité de los sueños siameses en el que en el momento de perder la noción de la razón y a través de un estudio molecular de nuestros deseos, ha sintonizado a la vez, un mismo sueño para dos personas, que tímidamente sueñan, lo que no se atreven a confesar...
miércoles, 28 de julio de 2010
Eat some brains.

A veces deseo con tantas ganas tener unas alas para escapar, que se me hace tan, tan lento caminar a pie, rodeada de gente y axfisiándome con mi propio aliento...Alas para liberarme de esta parte de mi que me autodestruye por dentro y por fuera...
A veces me gustaría desdibujarme libremente por mi cama, deshacerme en mil pedazos diminutos y desaparecer despacio del mundo y de todas las mentes por un momento.
A veces daría mi vida por empezarlo todo de nuevo, por conocerte otra vez, por enamorarme nuevamente de ti como cada día y por ser aquella persona que me gustaría ser.
A veces quisiera nadar hasta lo más profundo de mí pero sin ahogarme dentro y no saber salir...
Hay veces que no encajo en el rompecabezas, me entra el miedo y me da por escapar.
Veces en las que mi interior se carcome por dentro y ni yo misma lo quiero notar.
Hay días en los que ya no sirve una sonrisa para salir del paso y te exigen mucho más, veces que no puedo soltar más que una mueca; y mis ojos con eternas ganas de llorar.
A veces me tomo mi propio veneno, tóxico y...a veces hasta letal.
domingo, 11 de julio de 2010
Lo que no te mata te hace más fuerte.
El mundo giraba tan rápido como pensaba mi cabeza, que sentía a punto de estallar en esos momentos. Sólo oía a lo lejos su voz recordándome lo imbécil que soy, por cualquier cosa. Y en mi cabeza sólo un cúmulo casi insoportable de arrepentimiento, angustia y desesperación en pleno éxtasis. Seguía escuchando, pero cada vez menos, cada vez mis lágrimas caían más rápido y mi respiración faltaba más a mi cuerpo; y el gran insuperable dilema, salir corriendo y perderme en cualquier lugar que ni siquiera yo conozca o quedarme ahí, quieta y moribunda sin saber casi qué hacer más. El ruido esclavizante de mis pensamientos me abrumaba y creo que él también parecía escucharlo, por esa expresión nefasta que conseguía descolocarme y hacerme sentir aún peor, si eso cabía...Y mis inoportunas palabras que en esos momentos salían disparadas de mi boca, sin darme tiempo casi a pensarlas ni a sentirlas, siquiera. Nos hacíamos daño, los dos, y ambos tenemos razón cuando nos quejamos del otro...pero, lamentablemente, a veces no conozco donde está el límite y cuándo tengo que parar de hacer algo mal, entonces siempre sigo, hasta darme cuenta de que ya es demasiado tarde...
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